El neurocirujano Leopoldo Luque exhibió imágenes de la autopsia de Diego Armando Maradona cuando comenzaba a declarar por sexta vez en el juicio, Gianinna comenzó a llorar, se descompensó y la audiencia se suspendió.
Fuentes del caso informaron que se dictó un cuarto intermedio hasta la semana que viene tras el pedido del abogado Fernando Burlando.
Todo ocurrió cuando el ex médico de cabecera del paciente se aprestaba para comparecer nuevamente frente a los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
El objetivo de Luque era refutar los dichos de los peritos forenses y contextualizar los audios póstumos a la muerte de “Diez” que exhibieron los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren en la jornada anterior.
Sin embargo, el acusado no se percató que una de las hijas del ex jugador se encontraba en la sala al momento de exponer los videos y las fotografías de la necropsia llevada a cabo en la morgue de San Fernando.
“Gianinna lo vio, se puso a llorar, se levantó, le dijo ‘hijo de puta’ un par de veces y se suspendió la audiencia porque Burlando lo pidió”, consignó un allegado de la causa.
En este contexto, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 7 de San Isidro determinó que Luque preste testimonio el próximo martes 19 de mayo por la mañana y el psicólogo Carlos Díaz, a las 16.
Burlando, que había salido detrás de Gianinna, regresó a la sala y pidió la palabra: “La víctima está en crisis, quiere estar en el juicio y no puede estar, pido un cuarto intermedio hasta que se mejore y puede ser que no sea hoy. La situación que se dio fue muy violenta. En la práctica diaria no nos damos cuenta de lo que vemos. Pido, además, que un médico que la vea. Por un acto de decencia podía decir que iba a pasar esto y esto no ocurría. Tiene todo el derecho como víctima”.
Ante esta situación, Pedro Di Spagna, uno de los profesionales de la salud imputados, ofreció asistirla. Pero el juez Gaig tomó la palabra y definió un cuarto intermedio, como se dijo, hasta el próximo martes.
Párrafo aparte merece el reto que recibieron los defensores de Luque Francisco Oneto y Roberto Rallín por la actitud desplegada en medio de la exposición del testigo -médico- Mario Schiter, especialista en terapia intensiva que atendió a Maradona durante la crisis de salud que tuvo en Punta del Este, en enero de 2020, debido a una intoxicación por consumo de cocaína.
Hablan de risas, comentarios y preguntas fuera de lugar. “Es insoportable trabajar así”, sostuvo el fiscal Patricio Ferrari.
Entonces el juez Pablo Rolón le espetó a Oneto: “Usted parece que tiene sus propias reglas. Ya lo advertí y voy a volver a hacerlo. Se ríen a espalda de los testigos, hay gesticulación, hablan en una falta de respeto que no permite desarrollar el debate con normalidad”.
Al inicio de la audiencia, el magistrado Gaig también había comentado que el juicio estaba transitando de forma lenta, por lo que solicitó a las partes prescindir de algunos testigos si era posible.
Respecto del aporte de Schiter, trascendió que una vez que se le realizó la operación en la cabeza a Diego por el hematoma subdural que le detectaron, opinó en contra de que se recuperara en una vivienda particular y dio la recomendación de que fuera a un centro especializado.
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