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CERRO PORTEÑO 0 (5) - 0 (3) ESTUDIANTES

Los penales sentenciaron la suerte albirroja en la Copa

No fue menos que Cerro pero le faltó audacia y fútbolPor MARTÍN MENDINUETA

Los penales sentenciaron la suerte albirroja en la Copa

Gastón Fernández y Javier Villarreal disputaron la pelota. El Pincha fue eliminado por Cerro Porteño en la definición por penales

ASUNCION, Paraguay (Enviado especial).- Clic para ampliarEmpate en cero en La Plata y empate en cero anoche en Asunción. Y la suerte de esta llave de octavos de final se resolvió a través de los remates desde el punto del penal, y allí los más certeros fueron los jugadores de Cerro Porteño, y porque en la instancia clave Diego Barreto le contuvo el envío a Facundo Roncaglia, allí quedó sellada la suerte de Estudiantes. Enseguida vendría la conversión de Javier Villarreal y, por supuesto, el festejo de la gente del Ciclón, que desbordó la capacidad del estadio "La Olla".

Claro que esta definición tuvo su polémica, ya que en la séptima ejecución (estaban 3-3), en donde Orión -adelantándose claramente- le contuvo el envío a Cáceres, pero el juez colombiano Ruiz lo hizo repetir, y allí el jugador local no falló. Fue 5 a 3 y la despedida del equipo albirrojo de la Copa, justo en su momento más crítico ya que también ha quedado lejos en la competencia local, por lo que este semestre ha sido terrible para el equipo de Berizzo.

Los que fueron a patear estuvieron certeros (Benítez, López y Pereyra), no así Roncaglia, aunque hubo mérito también del capitán de Cerro, que se arrojó hacia su derecha y atrapó el balón.

Después de jugarse los 180 minutos de este choque, quedó en evidencia, eso sí, que Estudiantes es más equipo que el paraguayo. Claro que no lo pudo plasmar ni en el juego ni en el marcador, ni en la definición polémica de los penales, con el adelantamiento de Orión, la decisión de Ruiz y la forma en que ejecutó Roncaglia.

Como en La Plata, el partido anoche fue de vuelo muy bajo. Todo fue tedioso y aburrido. Muy cortado. Más luchado que jugado. El primer tiempo fue para olvidar rápido. El complemento tuvo un poco más de movilidad y una mejor llegada albirroja.

Pero todo se dio en dosis muy pequeñas. la contundencia estuvo ausente lo mismo que el fútbol bien jugado. Hay que aclarar que en la primera etapa no existieron remates claros hacia ambas vallas. Y en el complemento hubo una peinada de Fede Fernández, una jugada de Gastón Fernández, un tiro desde afuera de Pereyra, y no mucho más.

Clic para ampliarSin su capitán Verón, que se quedó en La Plata engripado, Estudiantes se achicó aún más su volumen de juego. Aunque también con la Brujita, en el partido de ida, había sucedido lo mismo.

Clic para ampliarPérez estuvo muy individualista. La Gata Fernández asomó en ráfagas. Al Rorro López se lo buscó poco, y también tallaron algunas falencias atrás que, empero, no supo explotar el local.

Está claro que Estudiantes no perdió ante Cerro ni en la ida ni en la vuelta, pero salta a la vista que está metido en un galimatías de la que no ha podido salir, más allá que su técnico está persuadido en que la receta que maneja para lograr una mejoría, es la correcta.

Estudiantes es un poquito más que Cerro, pero como los "pingos se ven en la cancha", anoche no lo pudo demostrar.

El equipo de Astrada nunca fue protagonista, ni aún empujado por su fervorosa hinchada. Lo suyo fue chato y no hubo, salvo cuando entró Iturbe, alguien que pudiera inclinar la balanza.

El partido se fue casi diciendo "no esperen nada de mí", y las emociones llegaron con los penales. Todos patearon bien, menos uno. Hasta Pereyra acertó, que no estaba en los planes. El mérito grande fue de Barreto, puntal en Cerro Porteño que quiere hacer historia en la Copa.

Estudiantes no hizo ni papelón ni historia dorada. Le faltó audacia y fútbol, por supuesto. Con lo que tiene, con lo que maneja, no le alcanzó.

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