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Noche de teatro musical en el Don Bosco

Por amor a la zarzuela: La Quinta de Apolo debuta con “La Verbena de la Paloma”

En tiempos de crisis, un grupo de artistas platenses apuesta al arte con la creación de una compañía autogestionada para promocionar el género español. El estreno de su primera obra, esta noche

Por amor a la zarzuela: La Quinta de Apolo debuta con “La Verbena de la Paloma”

eSCENA DE UNO DE LOS ENSAYOS DE “lA VERBENA DE LA pALOMA”, QUE DEBUTA ESTA NOCHE EN EL tEATRO dON bOSCO

“Cuando aprieta el cinturón, los artistas nos tenemos que poner al hombro esta tarea de llevarle el fin de semana al ciudadano un momento grato de esparcimiento”: así resume Juan Pablo Skrt la iniciativa de La Quinta de Apolo, asociación creada en tiempos de crisis de manera absolutamente autogestionada para la promoción de la zarzuela y la opereta , que debutará esta noche en el Teatro Don Bosco con su puesta de “La Verbena de la Paloma”.

La Quinta es una asociación sin fines de lucro, “sin afán de nada más que de acercar el teatro a la gente”, agrega Skrt, y “todo afán de lucro es para poder producir la próxima”, apunta risueño Sebastián Sorarrain, que junto a Skrt interpretará el rol protagónico de la obra, Julián, en las distintas funciones que se llevarán a cabo esta noche y el próximo viernes, a las 20, y los domingos 16 y 23 de septiembre, a las 18, en el Teatro Don Bosco.

El debut de la compañía impulsada por numerosos talentos locales será así con una pieza emblemática de la zarzuela, un género ágil y divertido, algo “fundamental” en tiempos de crisis, dice Sorarrain. “Es la sociedad misma lo que demanda eso: en la crisis del 2001 hubo un florecimiento de la actividad operística y musical inédito, no se podía creer. No había dinero, pero la gente se volcaba al teatro. Cuando peor estamos, más la sociedad nos demanda que estemos. Y tenemos que estar”.

Esta decisión fue tan integral al nacimiento de la compañía como una misión: instalar en el circuito cultural estos dos géneros, la zarzuela y la opereta, “que aunque tuvieron mucho auge en nuestro país hoy no están muy presente en los escenarios”, explica Carlos Iaquinta, encarado de la puesta en escena de la obra que se presenta esta noche.

Por eso, con “un grupo de artistas platenses, entre los cuales hay músicos, escenógrafos, maquilladores, cantantes, enamorados del género de la zarzuela y la opereta”, decidieron formar la compañía, con un nombre que alude al Teatro Apolo de Madrid, lugar donde se estrenaron las grandes zarzuelas, y también las obras del género chico que se hicieron mundialmente famosas.

“En aquellas épocas de crisis de fines del siglo XIX los teatros tenían mucho trabajo: se hacían varias funciones, por lo tanto los espectáculos eran más cortos para tener más funciones y recaudar más”, cuenta Iaquinta. La cuarta función del Apolo era la nocturna, “iban señores solos y los espectáculos eran mucho mas picarescos”: La Quinta de Apolo, entonces, intentará ser “todavía más picarescos que la cuarta”.

LA USINA LOCAL

La compañía se nutrirá para su primer puesta de la usina creativa platense. El gran elenco que será responsable del desafío artístico estará formado por Marisú Pavón, los mencionados Skrt y Sebastián Sorarráin, María Goso, Verónica Díaz Benavente, Susana Paladino, Ana Sofía Romagnoli, Natalia Salardino, Osvaldo Peroni, María Luz Morteo y Leonardo Palma.

La música, en tanto, correrá por parte de la Orquesta Escuela de Berisso, recién regresada de una gira de Perú, y por primera vez acompañando una obra de teatro musical completa, siempre hacen sinfónico.

La platense Susana Frangi, primera mujer que dirigió ópera en el Teatro Argentino y el Teatro Colón, estará a cargo de la dirección musical, y el Maestro Luis Clemente del coro. La coreografía corre por parte de Nelly Carmona, mientras que Zacarís Gianni, hijo de Carlos Gianni, el gran escenógrafo platense, estará a cargo de los escenarios; además, la pieza tendrá el vestuario del Teatro Argentino que será supervisado por Fernando Ferrigno y la caracterización por Mirta Festa.

“En la Ciudad tenemos la posibilidad de nutrirnos de artistas locales: cantantes, músicos, artistas plásticos, tenemos la Facultad de Bellas Artes, tenemos el Conservatorio, la Escuela de Teatro... La Ciudad produce artistas y gestos culturales”, dice Iaquinta, y esta alianza con la usina cultural local funciona en los dos sentidos, explica Sorarrain, porque La Quinta asoma como “un espacio donde la gente joven que está iniciando su experiencia escénica pueda llevarla a cabo con una orquesta, en una estructura de producción teatral verdadera”.

La presentación será en el Teatro Don Bosco de 9 y 57, que reabrió sus puertas el año pasado: allí se presentará este emblemático sainete lírico con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega, una historia de celos y romance en la tradición costumbrista y “un hermoso título para perder el miedo a este tipo de espectáculos”, apunta Sorarrain: “por duración, por entretenimiento, por música... por llegada. Es un título para empezar a ver. Si yo te llevo al teatro por primera vez a ver “El ocaso de los Dioses” de Wagner. Pero si te llevo a ver esto... se abre una puerta. Y es importante porque hay que generar un nuevo público, y esto tiene sentido en tanto y en cuanto haya un ida y vuelta entre el público y los artistas”.

LA TRAMA

La obra, estrenada en 1984, tiene lugar en la Madrid de fin de siglo XIX, durante la verbena de la Paloma, una fiesta religiosa que, tras las procesiones, se convierte en celebración popular, con la gente en las calles celebrando con pocas mesuras. A esa celebración decide ir Susana junto al viejo boticario Don Hilarión, para darle una lección a su posesivo enamorado, Julián.

“La Verbena de la Paloma” pinta así una imagen de ese Madrid finisecular y ofrece “una foto de esos personajes que reconocemos en los viejos inmigrantes españoles”, analiza Sorarrain. “No puede no gustar”, promete Skrt, y Iaquinta agrega de esta zarzuela con “connotaciones políticas que pueden compararse con algunos problemas contemporáneos” que “cuando la obra termina, uno se va tarareando”.

 

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