Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Una modalidad que avanza en diferentes zonas de la plata

Vecinos en guardia: crece la instalación de alarmas en las calles de la Ciudad

Se organizan y buscan protegerse de algún modo ante el avance de la inseguridad. No les alcanzan las promesas oficiales y por las suyas tratan de armar una red que también les sirve ante posibles contingencias médicas

En tiempos de inseguridad, hubo fuerte crecimiento de instalación de alarmas comunitarias como instrumento de prevención a cargo de los vecinos en distintos barrios de la Ciudad. Así lo detalla un amplio informe de una ong platense que habla de un cambio de paradigma en la seguridad pública.

Según el relevamiento sobre la cantidad de este tipo de herramientas tecnológicas instaladas en las diferentes esquinas o fachadas de la Región, realizado por la Fundación Milenio, da cuenta que en el radio de las calles 66 a 72; y de 25 a 31, hay instaladas 42 alarmas. Sin embargo, este diario puedo verificar que son más las armas en los distintos barrios sobre todo en la zona norte y en Villa Elvira.

“Ha cambiado la perspectiva o enfoque por parte de los vecinos. De ese modo, se amplía el concepto de la seguridad pública, entendida como aquella garantía que el Estado debe proporcionar con el propósito de asegurar el orden público, proteger la integridad física de sus habitantes, así como sus bienes, prevenir la comisión de delitos y auxiliar a la población en caso de siniestros y desastres”, según el análisis privado. Agrega que “el ciudadano al verse indefenso intenta por sus propios medios procurarse dicho servicio, dando lugar a lo que hoy se conoce como ´autodefensa´, en donde es el ciudadano quien se convierte en protagonista y se compromete activamente como comunidad en las cuestiones que hacen a las políticas de seguridad”.

En ese sentido, las llamadas alarmas comunitarias -no cámaras- fueron creciendo en números en distintos puntos de la Ciudad. Se trata de sirenas y balizas instaladas en el medio de un grupo de casas - por lo general 3 por cuadras-, generalmente en una columna de alumbrado, que se alimentan a electricidad. Algunas poseen un panel solar y otras una batería con una autonomía de seis horas aproximadamente en caso de corte de luz. Cada vecino que adhiere al sistema posee un control pulsador que en caso de activarse alerta a los demás vecinos, quienes deberán asistir y de ser necesario llamar a la policía, emergencias médicas o bomberos, según el caso.

Claro que para poder funcionar, este tipo de dispositivo tecnológico requiere de la organización vecinal, tal como lo explica una vecina de Barrio Jardín (ver aparte). Creen que cuando más vecinos participen, mayor será el efecto. La organización por parte de los vecinos se da a través del WhatsApp, donde se crea un grupo para que participen los que adhieren al sistema y que sirva para un contacto permanente ante cualquier eventualidad.

Explican que estas alarmas -se las identifican con una luz azul, buscan cumplir una doble función, preventiva y disuasiva del delito. El objetivo, añaden, es “generar una barrera a eliminar por parte del delincuente, ya que el mismo ve reducido su margen de acción y la activación de las sirenas genera sobre él un efecto sorpresa que haría que aborte la comisión del ilícito”. Cerca de la esquina o a mitad de una cuadra son los mejores lugares para ubicarlas.

En cuanto a su valor, los vecinos pagan solo su instalación (que en la actualidad rondaría entre los 1.500 y 1.800 pesos con un control remoto). Es decir que no tienen que poner plata todos los meses excepto alguna rotura. En esa línea, afirman que este tipo de alarmas cuentan con dificultades para ser reparadas, producto de no encontrarse los repuestos correspondientes.

OTRO SISTEMA

El informe destaca que existe otro modelo de funcionamiento de estas alarmas, en donde los controles pulsadores son reemplazados por una aplicación en el teléfono celular, para lo cual resulta imprescindible la conectividad. La novedad de esta aplicación es que permite además de activar y desactivar la alarma, comunicarse directamente con el 911 y también permite compartir la ubicación.

Un ejemplo es también el Programa de Alerta Vecinal, que es un sistema voluntario, gratuito y confidencial, que funciona a través de una aplicación tecnológica (grupo de WhatsApp). Una suerte de botón anti pánico que funciona desde el celular y permite crear redes de protección (georeferenciadas), así, cada vecino se baja la aplicación y ante un hecho de inseguridad aprieta el botón 6 “enviar alerta”. Inmediatamente suena una sirena, que generalmente se instala en las esquinas, que alertará al resto de las casas. También existe el botón “llamar al 911” y el de “compartir tu ubicación”, que genera un grupo de WhatsApp para advertir a la comunidad.

“Surge la solidaridad frente al delito y al delincuente”, dijo el fiscal Marcelo Romero

Algunas tienen un panel solar y otras una batería con una autonomía de 6 horas tras un corte de luz

 

El último informe del programa “Alerta de Buenos Aires” -que se instaló por primera vez en Tigre- del mes noviembre, revela que ya hay 24.000 vecinos conectados en toda la Provincia y cerca de 3.000 alarmas instaladas. Marcelo Ruiz, vecino de Ringuelet contó que “juntos decidimos con los vecinos colocar este sistema por los robos que están ocurriendo en la zona”. Y estimó que “es muy útil, porque no sólo sirve para sentirse un poco más seguros, sino que también sirve para conocernos entre los vecinos, estar conectados y alertas ante cualquier eventualidad.”

En el marco del programa Alerta Buenos Aires, detallan que nuestra ciudad cuenta con 25 alarmas colocadas y distribuidas por todo el partido y se encuentran en espera cerca de 50 alarmas más para su instalación en el corriente año.

Desde la Municipalidad de La Plata, el Secretario de Seguridad, Legal y Técnica, Darío Ganduglia dice que “la modalidad del delito que más se repite en nuestra ciudad es el asalto y robo a mano armada, seguido por el escruche”. El funcionario relata que el municipios está trabajando para tener 1.200 cámaras de seguridad; ya llamaron a licitación por 600 y para el mes de abril esperan tenerlas en funcionamiento”.

Para el titular de la UFI Nº 6 (Unidad Fiscal de Investigación) del Departamento Judicial de La Plata, el fiscal Marcelo Romero, “es evidente que el sistema penal del Estado no está dando una respuesta adecuada a una criminalidad nueva y muy típica de esta época, que se caracteriza por ser una criminalidad improvisada, es la que sufre el vecino a diario, el motochorro, el descuidista, el robo golondrina, que es muy violenta, generalmente perpetrada por jóvenes”.

En ese sentido, agregó que “todo este cóctel explosivo, genera un temor y un pánico fundados en la comunidad, y esto sumado a una respuesta ineficiente del sistema penal del Estado hace que el vecino busque cualquier herramienta, que puede ser dentro del ámbito privado como puede ser una alarma, un perro guardián, una reja, una cámara de seguridad, para protegerse del delincuente, y en la actualidad existe el fenómeno de los sistemas comunitarios, que se ven en muchísimas calles de la ciudad, sirenas, luces, cámaras en los postes, de modo que la gente se va organizando, muchas veces en grupos de WhatsApp, y hacen una suerte de organización para alertarse y surge así la solidaridad frente al delito y al delincuente”.

“Está claro que nuestra ciudad, la capital de los bonaerenses, no ha tenido en sus gobernantes la seriedad e idoneidad para crecer con esta fenomenal herramienta, siendo el tema de la inseguridad una de las principales demandas sociales de los últimos años”, opina el ex edil y dirigente local de Frente Renovador, José Artega. Y sostiene: “Ante esta situación, fueron los ciudadanos, las instituciones y organizaciones comunitarias, quienes buscaron la alternativa de encontrar una protección privada, de manera individual y colectiva”.

Lo cierto es que los vecinos están en guardia y suman tecnología para defenderse ante un posible ataque que pueda afectarlos en su integridad física y en su patrimonio.

1.500
Pesos por vecino es el costo promedio de un sistema de alarma vecinal. El pago incluye el botón antipánico para los frentistas, que no sólo se utiliza para temas de seguridad, ya que también puede pulsarse para pedir por una emergencia médica. En cada barrio se impone un código para cada tipo de contingencia.
42
Alarmas instaladas en la zona de 66 a 72 y de 25 a 31, según el relevamiento realizado por una Ong local. En Villa Elvira y Altos de San Lorenzo también las están utilizando

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...