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DERROTÓ 1-0 A GIMNASIA, CON UN GOL DE LUCAS ALBERTENGO A LOS 43 MINUTOS DEL PRIMER TIEMPO

Estudiantes tuvo oficio y aprovechó su momento para ganar el clásico

Aprovechó la apresurada expulsión de Faravelli para tirarle su chapa encima a un rival que no supo cómo reacomodarse. Al Pincha le alcanzó con la sabiduría de Schunke, Andújar y la Gata, aunque la figura fue Gómez

Estudiantes tuvo oficio y aprovechó su momento para ganar el clásico

Venga ese abrazo. Gastón Fernández tiró el córner y Lucas Albertengo la cabeceó al gol. Dos puntos altos del equipo ganador / Dolores Ripoll

Por MARTÍN CABRERA

mcabrera@eldia.com

Otro clásico más para Estudiantes. El 58, el que estiró a 13 la diferencia en el historial y el que levantó del piso a un equipo que venía de mal en peor. El clásico que dejó golpeado a Gimnasia, que además de meterlo otra vez en la pelea por el descenso lo despojó de la posibilidad de romper la racha de una vez por todas. Ganó el Pincha 1-0, por el gol de Lucas Albertengo en el primer tiempo, por la expulsión de Lorenzo Faravelli y por la jerarquía de algunos jugadores para afrontar este tipo de partidos.

Antes de caer en la floja labor del árbitro del encuentro, asoma en el comentario un dato por demás importante: ¿Qué tuvo Estudiantes que le faltó a Gimnasia? Jugadores como Mariano Andújar, Jonatan Schunke y Gastón Fernández, que aun lejos de su mejor versión supieron cómo manejar los tiempos y los climas del partido. Otra vez esa estirpe ganadora fue determinante y quedó en evidencia en los pasajes clave del clásico.

Además de saber jugar este tipo de partidos, fue clave en el ganador la labor de Delfino, que se apresuró en mostrarle tarjeta roja a Faravelli a los 28 minutos del primer tiempo. Esa jugada terminó siendo bisagra y empujó al local hacia el gol. Olió sangre y lo buscó. Tuvo su recompensa unos minutos después.

La jugada fue muy rápida. Gastón Fernández tomó la pelota en la mitad de cancha. Frenó y buscó girar. Allí apareció el volante del Lobo, que se arrojó imprudentemente con sus piernas hacia adelante. Falta, clara, nada que discutir. Ahora bien, ¿el árbitro se apuró en sacar su tarjeta roja cuando unos minutos antes había juzgado con amarilla otra imprudente maniobra, esa vez con Mariano Pavone como protagonista? Puede ser. Más allá de la infantil actitud de Faravelli, Delfino se dejó llevar con su sanción. Y allí el partido cambió.

El partido se rompió a los 28 minutos, cuando Delfino se apuró en echar a Faravelli

 

Hasta los 28 minutos poco y nada había pasado. Gimnasia se mostró más sereno, con las corridas de Comba por la izquierda y la presencia, siempre amenazadora, de Jan Hurtado dentro del área. Su fórmula pareció clara: apostar a la pelota parada del paraguayo Ayala tras alguna infracción de mitad de cancha hacia adelante. Nada más.

Una vez que el rival se quedó con 10 hombres Estudiantes comenzó a prevalecer en el juego. Enzo Kalinski ganó el medio y Manuel Castro desbordó varias veces a Lucas Licht sobre la banda derecha del ataque. Centro tras centro, con poco suceso pero siempre mostrando una mejor postura que su rival, que empezó a abusar del juego brusco. Gimnasia se fue de sus cabales y hasta Darío Ortiz, su entrenador, también se fue expulsado cinco minutos después que Faravelli. No tuvo conducción el Lobo, para saber mantener la calma en ese momento tan adverso. Punto en contra para el equipo que resultó perdedor.

Con el empuje de su gente el Pincha empezó a arrinconar a su rival. Un centro pasado de Castro casi se le mete a Alexis Martín Arias y un remate de Iván Gómez pasó cerca del palo derecho del arquero. Hasta que a los 43 minutos llegó el gol de la tarde, el de Albertengo tras un córner preciso de Gastón Fernández, el jugador que se metió para sorpresa de muchos en el equipo y, con altibajos, fue importantísimo. El ex Rafaela les ganó el duelo a Gonzalo Piovi y Silva en el punto del penal y decretó, con un fuerte cabezazo, el gol de Estudiantes, el que luego le daría la victoria que se festejó varias horas después.

Tres minutos más tarde, una jugada similar terminó con un cabezazo de Castro en el segundo palo, luego de que ganara en el salto Albertengo. Pero el asistente 1 Lucas Germanotta levantó la bandera por off side, muy justo, pero posición adelantada al fin. Si arrancaba un metro atrás el partido se hubiese acabado en ese instante.

Estudiantes supo cómo jugar el partido. Entendió su momento y luego lo defendió

 

EL LOBO SIN IDEAS, EL PINCHA LO AGUANTÓ

En el complemento Gimnasia no mostró nada. Patricio Monti reemplazó a Jan Hurtado y entonces las pocas chances que tenía para empatar se fueron diluyendo como el calor en otoño. No se entendió la variante pero está claro que el técnico buscó reforzar la mitad de la cancha para hacerse fuerte en ese sector y, desde allí, buscar avanzar con la pelota.

Gimnasia no mostró nada más que nerviosismo. Seguramente molestos por la decisión del árbitro, los jugadores se desataron en la parte final y abusaron de la pierna fuerte. Piovi, Melluso y Oreja caminaron por la cornisa de una sanción que pudo complicar todavía más al equipo.

En los últimos 45 minutos Schunke le ganó siempre al Tanque Silva por arriba y hasta el juvenil Facundo Mura pudo frenarlo en el mano a mano. Sólo tuvo en un tiro libre de Ayala la chance de empatar. Fue en una jugada que por el segundo palo encontró a Maximiliano Coronel, que no pudo enganchar bien la pelota, cuando Andújar estaba vencido. Fue la única vez en ese segundo tiempo que estuvo cerca de igualar las cosas.

Tal vez el Lobo esperaba que el Pincha buscase con más gente el segundo gol. Y no fue así. Lo esperó en su campo, salió con pases correctos y prolijos de Gonzalo Jara y salvo un par de contras no se mostró muy interesado en liquidar las cosas. Seguramente sabiendo de sus limitaciones y luego de haberse quemado algunas veces, fue cauto. Atacó lo justo y necesario, más allá de tener la pelota la mayor parte del tiempo.

Igualmente tuvo sus chances. A los 15 Pavone remató a las manos de Martín Arias, a los 26 Carlo Lattanzio reventó el travesaño con un remate bombeado desde la derecha y la Gata probó desde el vértice izquierdo un tiro que se fue desviado. También hubo un gol bien anulado al Tanque Pavone.

Así como los cambios no ayudaron a Gimnasia, tampoco a Estudiantes. El ingreso de Juan Ignacio Díaz por Mura le dio una cuota de inseguridad a la banda izquierda. Y la entrada de Lattanzio no fue solución. Ni hablar la de Mateo Retegui, que jugó dos minutos antes que, insólitamente, Delfino le mostró tarjeta roja.

Por eso sufrió hasta el último minuto, más allá de que el rival no lo sometió en todo el partido. Aguantó, con la tranquilidad del jugador de más y por la flaqueza de su oponente. Dejó pasar el reloj, con dos líneas de cuatro en el fondo, con otra igual en la mitad de la cancha y con la Gata Fernández corriendo, con lo que le quedaba, bien arriba. Pavone salió promediando los 22 minutos y Albertengo acompañó hasta dónde pudo.

Estudiantes ganó y cortó una racha adversa de tres derrotas seguidas. Además, pasó a Gimnasia en la tabla de esta Superliga y le sacó 11 puntos en la tabla de los Promedios del próximo año. Aun con poco fútbol y nada de virtuosismo, se regaló la mayor alegría en un primer semestre que no arrancó de la manera que se pensaba.

Gimnasia, por su parte, además de hundirse en la tabla de 2019/20, no pudo sacarse de encima el problema de este torneo, ya que el pelotón que está en la lucha por no perder la categoría está a cinco puntos, y Tigre a seis. Para colmo, ayer ganó San Martín de Tucumán. Demás está decir que el próximo viernes está obligado a ganarle a Newell’s o las cosas irán de castaño a oscuro.

Punto final para el capítulo 160 del clásico platense. Se lo llevó Estudiantes y fue justo. Es verdad que Delfino se equivocó, pero será un error de Gimnasia echarle la culpa al árbitro por la derrota. De un lado hubo un equipo que aprovechó su momento y del otro uno que lo desaprovechó.

 

Trece
La diferencia en el historial Con su victoria de ayer, Estudiantes alcanzó los 58 triunfos en el clásico platense, por encima de las 45 victorias de Gimnasia. Es la mayor diferencia en la historia de ambos equipos. No pierde contra su clásico rival desde febrero de 2010 y sólo cayó una vez en 15 años.
Cuatro
Goles le marcó Albertengo a Gimnasia A lo largo de la historia Lucas Albertengo. Con la camiseta de Atlético Rafaela, Independiente y ahora en Estudiantes le hizo goles cuatro de las cinco veces que lo enfrentó. Sin lugar a dudas una pesadilla para la defensa del Lobo cada vez que lo tiene que enfrentar. Con su gol de ayer se ganó el cariño del hincha.

 

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