Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
EXPERIENCIA PILOTO

Buscan involucrar a la comunidad en la contención de chicos con causa penal

El Municipio y la Provincia exploran nuevos caminos para la reinserción social de jóvenes que cometieron delitos

Buscan involucrar a la comunidad en la contención de chicos con causa penal

Tras pasar los últimos cuatro años de su vida en un instituto de régimen cerrado, Gabriel busca construirse un futuro mejor en el fútbol profesional con la ayuda del Club Cambaceres

Después de haber pasado sus últimos cuatro años encerrado en un establecimiento para menores de nuestra Región, Gabriel está a semanas de cumplir su condena y ser liberado. Veterano en la vida de institutos, su preparación para enfrentar el mundo apenas si es mayor a la que tenía a sus quince años cuando fue detenido por un delito que lo puso en manos de la Justicia. Pero tan inquietante como es para Gabriel ese mundo que lo aguarda puertas afuera, también lo es él mismo para una sociedad asolada por un alto índice de reincidencia en delitos cometidos por menores.

Aunque Gabriel sueña con una vida mejor, en casos como el suyo la sola determinación de "retomar el buen camino" no siempre alcanza. Entre la estigmatización y el desamparo, el egreso de un instituto de régimen cerrado es un momento sumamente crítico; a menudo, apenas una transición hacia un nuevo encierro. Prueba de ello es la realidad del Servicio Penitenciario Bonaerense, donde un alto porcentaje de los internos pasaron alguna vez por establecimientos para menores.

Mientras se multiplican los delitos perpetrados por menores y parte de la población reclama bajar la edad de imputabilidad, la Provincia y el Municipio de La Plata buscan implementar un modelo más exitoso para la reinserción social de estos jóvenes en riesgo.

Su fórmula, apuntalarlos en proyectos de trabajo que les permitan autovalerse, no es sin duda novedosa. Lo novedoso es que para ello apuestan a comprometer a las comunidades donde esos chicos delinquieron, las mismas que suelen verlos con desconfianza y temor.

En ese plan, el caso de Gabriel constituye una experiencia piloto que está previsto extender al resto de los municipios de la Provincia. Su determinación de retomar el buen camino está siendo acompañada hoy por contactos y apoyo para que pueda desarrollar sus aptitudes, algo que las familias de muchos jóvenes institucionalizados rara vez pueden ofrecerles.

A punto de quedar libre, Gabriel se encamina a conseguir un contrato en el fútbol profesional, un sueño amasado durante cuatro años de encierro y, por estos días para él, una verdadera segunda oportunidad.

SEGUNDAS OPORTUNIDADES

En el Club Cambaceres nadie pregunta demasiado por el pasado de Gabriel. Se sabe sí que proviene de un instituto de menores porque una custodia lo acompaña a los entrenamientos. Y se sabe también que "juega bien", al menos lo suficiente para que tal vez se lo tenga en cuenta para integrar el plantel.

Que alguna vez iba a tener esa chance es algo que el propio Gabriel jamás había imaginado que fuera posible. Y si hoy lo es no se debe a que los cazadores de talentos recorran las institutos de menores en busca de futuros cracks, sino a que alguien se sentó a imaginar con él un futuro posible para cuando quedara en libertad.

"Tenemos algunos chicos de La Plata que por diferentes cuestiones fueron privados de su libertad. Para algunas personas puede ser un tranquilidad tenerlos encerrados; pero nosotros tenemos que preocuparnos por cómo lo vamos a recibir cuando salgan para que no vuelvan a correr la misma suerte. Por eso siempre recorremos los institutos para ver cuáles son sus expectativas y cómo podemos ayudarlos a una reinserción exitosa. Así conocimos el año pasado a Gabriel", cuenta Carlos Dabalioni, titular de la dirección de Niñez y Adolescencia del Municipio local.

"En ese momento Gabriel estaba trabajando en la carpintería del instituto y le gustaba construir muebles, pero lo que más le gustaba era jugar al fútbol. De hecho era el mejor del establecimiento. De ahí que se nos ocurrió probar por ese lado: hicimos un contacto con dirigentes del Club Cambaceres, que nos abrieron las puertas, y conseguimos un permiso del tribunal para que lo autorizara a participar de los entramientos. Pero lo cierto es que no nos interesa especialmente que juegue al fútbol, sino que encuentre a través de él un camino de reinserción real, acorde a sus intereses y posibilidades", explica Dabalioni.

Es que si bien los institutos de menores poseen en general talleres de oficios pensados como una herramienta para que los chicos pueden autovalerse al egresar, la experiencia ha venido demostrando que ese recurso no siempre funciona de por sí en la búsqueda de una reinserción social exitosa.

Uno de los mayores obstáculos reside en que muchos de los chicos institucionalizados provienen de familias que perdieron la cultura del trabajo y no han tenido modelos para seguir. De manera que "aprenden oficios, pero les cuesta mucho sostener luego las otras exigencias del trabajo: la constancia, la disciplina, la responsabilidad. No son hábitos fáciles de adquirir cuando se ha pasado no menos de dos años en un régimen de encierro que los provee de todo lo que necesitan", explica Carlos Lucía, director Provincial de Institutos Penales.

A ello hay que sumarle las propias dificultades que plantea hoy el mundo del trabajo, señala el funcionario: "si ya de por sí es complicado para cualquier joven encontrar hoy un empleo que le permita vivir; mucho más lo es para estos chicos que en general no tienen contención familiar y cargan además con la estigmatización de haber cometido un delito".

VOLVER AL BARRIO

En la Provincia de Buenos Aires hay actualmente unos 550 menores institucionalizados en establecimientos de régimen cerrado. La mayoría cumple condenas por delitos contra la propiedad. Cerca de la mitad de ellos se encuentran alojados en institutos de nuestra RegiónFrente a esta realidad, la iniciativa tomada por la Municipalidad de La Plata en el caso de Gabriel no tardó en encontrar el apoyo del gobierno provincial. Distintos funcionarios observan por estos días la experiencia, que esperan convertir en un proyecto mayor replicándola en todo el territorio bonaerense con la ayuda de los municipios.

"Al egresar de los institutos tras haber cumplido condena, los chicos aspiran en general a retornar a sus lugares de origen, que suelen ser los mismos donde cometieron los delitos y donde el riesgo de estigmatización es mayor. Por eso en principio la intención es que los municipios colaboren en la solución a una problemática que los afecta directamente", explica Adolfo Sánchez Wilde, director provincial de Coordinación del Sistema de Responsabilidad Penal Juvenil.

Es que "si las propias comunidades de origen no logran ayudarlos a una buena reinserción, el riesgo de que los chicos vuelvan a delinquir o caigan en una situación de indigencia es mayor y las afecta especialmente", dice Sánchez Wilde, quien considera esencial el involucramiento tanto de las autoridades comunales como de la organizaciones civiles para lograr ese objetivo.

"Necesitamos que las empresas, clubes e instituciones locales colaboren fuertemente para hacerles a estos chicos un verdadero lugar en la comunidad; para que puedan volver a sus lugares de origen y, en lugar rechazo y desamparo, encuentren el terreno para construir una nueva forma de vida", sostiene Carlos Dabalioni.

Sin duda es difícil que las comunidades, en especial cuando son pequeñas o fueron testigos de delitos graves cometidos por menores, consigan dejar atrás el pasado para abrazar a esos hijos que en algún momento desviaron el camino. Pero "tal vez no haya hoy ninguna otra salida", piensa Dabalioni.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

  • + Vistas
  • + Comentadas

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...