Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Berisso

La iglesia del horror: “Algunos de los fieles salían a la calle como en trance”

Lo contaron vecinos del pastor detenido por presuntos abusos. Recordaron que el acusado había asignado un día “exclusivo para mujeres”, en el horario de 19.30 a 24. Las menores víctimas y el rol que jugaron los padres

lilia Bustamante vive frente al templo: “Vecinos se quejaron por la música, gritos y llantos” / Roberto Acosta

El interior de la iglesia manantial de vida, en Berisso / el dia

Aunque la Iglesia Evangélica Manantial de Vida forma parte del paisaje desde hace 15 años, los vecinos que estos días pasan por la cuadra de 149 entre 10 y 11 (Berisso) no pueden dejar de lanzarle una mirada rápida tras la detención del pastor que la regenteaba, acusado de abusar de feligresas de entre 14 y 25 años.

El hombre, de 57, se negó a declarar ante la fiscal Ana Medina y pidió la excarcelación, pero el juez Juan Pablo Masi ya rechazó ese planteo, de modo que seguirá detenido. Su mujer, que convivía con él en la parte trasera del templo, fue internada en las últimas horas “por un problema psiquiátrico”, contaron los vecinos sin demasiadas precisiones.

Ellos y los investigadores coinciden en su sospecha de que “estaba al tanto de lo que pasaba”, aunque nadie la ubica presenciando los presuntos abusos, camuflados de “sesiones de liberación del espíritu sexual”. La primera en denunciarlo fue una chica de 20 años, cuya decisión impulsó a otras cuatro a hacer lo mismo. Todas hablan de “toqueteos”, aclararon fuentes policiales y judiciales, no obstante lo cual la calificación del abuso es agravado, por la condición de religioso del supuesto autor.

Como se informó en la edición de ayer, la causa se abrió el 12 de abril, cuando una joven denunció en el gabinete de Delitos contra la Integridad Sexual de la DDI que el pastor de la Iglesia Evangélica llamada Manantial de la Vida había toqueteado sus partes íntimas con la excusa de “sanarla” de su espíritu sexual.

Explicó la denunciante que se acercó al templo atravesada por una crisis depresiva y le reprochó al religioso haberse aprovechado de su “estado de vulnerabilidad”.

“Jueves para mujeres”

Lilia Bustamante (41) vive frente a la Iglesia, y aunque reconoce estar al tanto de “situaciones raras”, admite que ella y su marido se sorprendieron con el allanamiento del lunes.

Según contó a este diario, el acusado había designado a los jueves como días “exclusivos para atención de mujeres”, en un horario -por lo menos- llamativo: de 19.30 a 24.

“Antes se quedaba hasta las 2 de la mañana, pero tuvo que acortar el horario porque algunos vecinos se quejaron por la música alta, los gritos y los llantos de los fieles”, aportó Lilia, sin pasar por alto que llegaron a ver “a personas saliendo del lugar como ‘en trance’” y al pastor corriendo detrás de ellas, “mientras les pedía que volvieran al templo”.

En el barrio circula fuerte el rumor de que el imputado, A.B, excluyó del culto a su propia esposa hace dos semanas, aparentemente por una cuestión “extramatrimonial” que le adjudican a la mujer. Lo concreto es que ella, que estuvo presente en el momento del allanamiento, fue internada en una institución psiquiátrica, según los vecinos.

“Se comenta que la pastora estaba con su esposo cuando él les decía a las fieles que tenían en el cuerpo un espíritu sexual y las hacía ir a un cuarto de sanación para liberarlas”, aseguró la vecina. Los pesquisas tienen elementos para sustentar esa sospecha, pero, por el momento, la mujer no figura imputada en la causa. Por otro lado, nadie la ubica presenciando los hechos.

La pareja, que vive en una casa en los fondos del terreno de esa iglesia que regentea desde hace 12 años, no tiene hijos. Hasta el lunes pasado también tenían a cargo un templo en Los Hornos, del que se ocupa un cuidador, y solían hacían servicios en la localidad de Dolores.

Esto terminó hace poco más de un año, por denuncias de abusos. “Este hombre fue acusado de ese delito, pero terminó sobreseído y la causa está archivada”, confirmó a este diario una fuente judicial.

De hecho, cuando los policías de la DDI lo retiraban de su casa, el lunes pasado, A.B gritó a voz en cuello que aquello era “otra cama, como la de Dolores”.

“A esta iglesia estaba viniendo muchísima gente”, reveló Lilia, situación que cambió drásticamente con el procedimiento y la captura del lunes. Desde entonces está cerrada.

Enrique (46), que tiene un taller al lado de la edificación, se mostró sorprendido por las acusaciones. “Este lugar es muy concurrido y el pastor y su mujer siempre se mostraron amables con la gente del barrio”, reflexionó el mecánico, que dijo no haber advertido en el religioso “alguna debilidad especial por las mujeres. No demostraba ser lo que se dice un ‘baboso’”, resumió.

Según Enrique, “las reuniones se daban los viernes a la noche y los domingos a la tarde, pero también había cursos bíblicos para pastores”.

Los casos

En la investigación de los detectives a cargo del comisario inspector Néstor Muñoz aparecen los testimonios de cinco hechos, tres de los cuales tuvieron como víctimas a menores de 14, 15 y 17 años.

“Algunos padres estaban al tanto de la situación, convencidos de que lo que el pastor hacía con sus hijas era por su bien”, dijo un vocero, poniendo como ejemplo el caso de una mujer que en la Iglesia encontró alivio a una patología tan grave como irreversible, por lo que no dudó en permitir que a su hija adolescente la “liberaran del espíritu sexual”.

Otra de las damnificadas es una menor a la que el pastor le prometió “salvarla del espíritu por el que su madre seguía soltera pese a tener tres hijos, ya que era hereditario”, sumó la misma fuente.

Todas las denunciantes coincidieron en contar que el sujeto las convencía de mantener encuentros privados “antes o después de las reuniones”, que tenían como escenario un cuarto que él mismo llamaba “de liberación”.

En esas sesiones el pastor retiraba el picaporte de la puerta de acceso, al parecer argumentando que hacía “eso para que no se escapara el espíritu”, para dedicarse luego a “tocar las partes íntimas” de las jóvenes, figura en la denuncia.

Además de detener al acusado, los detectives allanaron el templo con el objetivo de constatar la existencia del mentado cuarto y determinar si era tal y como lo describieron las denunciantes. La inspección ocular confirmó los dichos de las mujeres.

Del lugar se llevaron también documentación para sumar a la causa. Y el templo quedó cerrado.

 

 

 

 

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla