Estimado lector, muchas gracias por su interés en nuestras notas. Hemos incorporado el registro con el objetivo de mejorar la información que le brindamos de acuerdo a sus intereses. Para más información haga clic aquí

Enviar Sugerencia
Conectarse a través de Whatsapp
Reclaman patrullaje

Por los robos, en Villa Elisa bajan la persiana al mediodía y cierran temprano

Comerciantes denuncian asaltos a mano armada en el área comercial de la calle Arana, en inmediaciones del cruce con el Centenario

Por los robos, en Villa Elisa bajan la persiana al mediodía y cierran temprano

Golpes y hasta tiros se registraron, según las denuncias, en los atracos a comercios / César Santoro

La preocupación y el temor entre vecinos y comerciantes de Villa Elisa por la inseguridad, se acrecienta por la reiteración de hechos delictivos que, según denuncian, los tiene a maltraer en una zona céntrica, con eje en la calle Arana y Camino Centenario.

En un mismo barrio de esa localidad, con un mes de diferencia, ya se registraron tres robos en negocios, según se indicó en el vecindario. Tanto los damnificados como quienes tienen sus comercios a pocos metros coincidieron en reclamar presencia policial para prevenir nuevos ataques.

En ese sentido, una comerciante del lugar, que evitó ser identificada, aseguró a este diario que “nunca se vio una inseguridad en Villa Elisa como la que estamos padeciendo ahora. Por eso, los delincuentes se mueven por acá con mucha tranquilidad”.

La misma mujer reveló que el miedo a ser blanco de algún asalto decidió a muchos comerciantes del lugar a cerrar por la tarde los locales “a las 19”, cuando previamente “atendíamos hasta las 20 y un rato más tarde también”.

Según detalló, “se ven muchas personas sospechosas. Entonces, es un riesgo grande cumplir con el horario que teníamos antes”.

Otra medida adoptada por comerciantes para defenderse de la inseguridad es “bajar las persianas cuando se cierra al mediodía”, sobre todo con recientes escruches que se dieron “a la hora de la siesta”, contó la mujer.

UN MINUTO A PURO TERROR

En la tarde de ayer este diario fue al barrio de Villa Elisa donde en las últimas semanas se produjeron tres casos de inseguridad.

El más reciente de esos hechos ocurrió a las 8 de la noche del jueves pasado en un kiosco que funciona en la esquina de 419 y 7.

Su dueño, Germán (32), informó sobre el asalto cometido allí por un grupo de motochorros, pese a que el negocio estaba con varios clientes.

En tal sentido, detalló que “los delincuentes eran cuatro y llegaron en dos motos que estacionaron en la puerta. Bajaron dos, encapuchados y con un arma de fuego cada uno. Uno parecía ser menor. Al menos, era de baja estatura y menudito de físico. El otro, en cambio, era claramente más grande”.

Germán aclaró que en esos instantes “el kiosco era atendido por mi hermana y había cuatro clientes. Uno de los ladrones le apuntó primero a una de esas personas y luego a mi hermana. Mientras, un cómplice tiró abajo un mueble y pasó del otro lado del mostrador”.

Según indicó el comerciante, “se quedaron un minuto. En ese lapso se llevaron la plata de la recaudación (cuyo monto evitó precisar) y el celular de un cliente. Ni siquiera les importó que a esa hora todavía estaban abiertos otros negocios y que en la parada de micros había algunas personas”, consignó.

En el comercio se expresó malestar por la respuesta policial tras el asalto: “llamamos a la Policía y recién vino a la media hora”, dijo el comerciante.

Según los vecinos, en un mismo barrio de la zona hubo tres robos en un lapso de un mes

 

Posteriormente, recordó que “en noviembre pasado, tuvimos un asalto todavía peor. Uno de los ladrones efectuó dos disparos dentro del local con su arma de fuego, como para que se tomara en cuenta que la cosa venía en serio y que estaban dispuestos a todo con tal de conseguir lo que querían”.

Asimismo, Germán aludió a que este kiosco hace 6 años que se encuentra en esa esquina y que en ese periodo “nos asaltaron cuatro veces”. Según detalló, las últimas tres ocurrieron desde hace un año a estos días”.

No fueron los únicos momentos de angustia: “en una ocasión zafé de que se metieran a robar porque alcancé a cerrar la puerta de entrada a tiempo. Eso le generó bronca a los ladrones, que empezaron a darle patadas”.

“MI HIJA, CON FUERTE ESTRÉS”

A unos 30 metros del kiosco, en calle Arana entre 7 y 8, a la propietaria de un negocio de venta de ropa para bebés todavía le dura el disgusto del mes de marzo, cuando le desvalijaron el comercio. Todo ocurrió mientras estaba cerrado, durante la tarde.

Una familiar de la dueña le contó a este diario que “fue a plena luz del día, entre las dos y las tres de la tarde. Le vaciaron por lo menos la mitad de la mercadería que había colgada en exhibidores y sobre los estantes. Sufrió un perjuicio económico realmente importante, pero también el episodio causó que mi hija terminara con un agudo cuadro de estrés que le bajó un poco las defensas”, explicó.

“Fue la primera vez que sufre un robo acá, en los dos años que lleva con este negocio, en el que invirtió mucho dinero y con el cual sigue con mucho esfuerzo”, reflejó después la mujer.

Seguidamente, citó que “yo también soy comerciante de esta zona y recuerdo que en la misma semana que robaron en el local de mi hija, pasó lo mismo en varios otros”.

No son esos los únicos casos. Comerciantes del lugar señalaron que, en marzo, también fue víctima de la inseguridad “un negocio de venta de adornos situado sobre el Camino Centenario”, en inmediaciones del cruce con Arana. Los escruchantes actuaron “entre las dos y las tres de la tarde”. A diferencia de los otros comercios damnificados, “la Policía atrapó al delincuente por la zona, con todo lo robado”.

Si llegaste hasta acá es porque valorás nuestras noticias. Defendé la información y formá parte de nuestra comunidad.
Suscribite a uno de nuestros planes digitales.

Debe iniciar sesión para continuar

cargando...
Para ver nuestro sitio correctamente gire la pantalla