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Crece el riesgo vial por los chicos que viajan en asientos delanteros

Deben hacerlo atrás y en sillas especiales. En la Comuna dicen que hacen multas. No hay estadísticas

Crece el riesgo vial por los chicos que viajan en asientos delanteros

Con preocupante frecuencia se ve a menores de 10 años viajar en el asiento delantero - sebastian casali

30 de Mayo de 2017 | 04:08
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Es más común de lo deseado ver a chicos pequeños viajar en auto al lado del conductor, es decir, en el sitio que le corresponde al acompañante delantero, cuando es sabido, y algunas campañas de educación vial hacen hincapié en ese detalle, que las consecuencias frente a un accidente pueden ser mucho más graves para los menores que en el caso de ubicarse en uno de los asientos traseros.

El Código de Tránsito prohíbe que los niños de menos de 10 años vayan en la parte delantera del coche. En esta ciudad, según advierten los especialistas, esa es una infracción reiterada en la que se combinan la irresponsabilidad de los adultos a cargo de los menores que van en vehículo y las autoridades de aplicación que no controlan el cumplimiento de las normativas.

De acuerdo a lo planteado por la ong Cesvi Argentina, que se ocupa de divulgar formas de prevención de accidentes de tránsito, “las plazas más seguras de un vehículo son las traseras, debido a que en la mayoría de los impactos dicha zona es la única que conserva la habitabilidad de los ocupantes.” Basándose en esa estadística, la entidad considera que la mayoría de las lesiones ocurridas en niños por choques vehiculares “podrían evitarse si fueran sentados en los asientos traseros, utilizando el cinturón de seguridad y el asiento infantil apropiados para su estatura y peso”.

En las calles platenses se observan, en ese sentido, todo tipo de situaciones. Se ven nenes que van “sueltos” en el asiento del acompañante, sin siquiera ajustarse al cinturón de seguridad, y a veces asomados por la ventanilla; otros que viajan en brazos de la madre; y hasta se repite la más peligrosa de todas las escenas que es la del menor en la falda del conductor. Los chicos también suelen ir en la parte trasera del vehículo sin ningún dispositivo que los proteja de los impactos.

Desde el Municipio se señaló que “si los detectamos en el asiento de adelante, multamos al conductor; lo mismo cuando van menores en moto llevados por adultos”. No obstante, el subsecretario de Convivencia y Control Ciudadano, Roberto Di Grazia, admitió que “no son de las infracciones que más labramos porque por lo general los operativos son nocturnos y a esa hora no van muchos chicos en los autos”.

EL PESO DE LAS ESTADÍSTICAS

Según las últimas estadísticas de Luchemos por la Vida, el 6 por ciento de las personas fallecidas en accidentes viales en la Argentina son chicos menores de 9 años. Dentro de su campaña para evitar esa tendencia de las familias, la organización remarca que al viajar en un auto, sus ocupantes, aunque no lo perciban, están desplazándose a la misma velocidad que el vehículo y en simultáneo con el coche. “En caso de una detención brusca, todo lo que no se encuentra atado dentro del habitáculo irá hacia adelante y sólo se detendrá cuando se choque contra algo, lo que puede ser la parte delantera del rodado, el parabrisas, el asfalto, etc”.

Magister en Seguridad Vial, el abogado Daniel Zucarelli sostiene, tajante: “la ley es bien clara y los menores de 10 años tienen que ir en la parte de atrás del auto porque el bebé o el nene, aunque sea un poco más grande, es el que termina contra el parabrisas”. Tampoco representan una seguridad los brazos de la madre, dice. “No es ninguna garantía, y puede salir despedido; y si el auto llega a tener bolsa de aire, el riesgo es mucho mayor, porque la criatura se puede asfixiar”, indica el experto.

RESPONSABILIDAD

Víctor González, integrante de Estrellas Amarillas, la asociación que promueve un cambio de actitud entre los conductores para que disminuyan los accidentes en la vía pública, responsabiliza tanto a los adultos que habilitan que los chicos viajen en lugares del vehículo no apropiados como a las autoridades de control. “Los padres tienen que asumir la responsabilidad de la protección de sus hijos porque es una imprudencia llevarlos adelante, y es una desidia y una falta por parte de quienes tienen que llamar la atención y sancionar por lo cumplir con la ley”, plantea el dirigente de la ong.

A los bebés que van en auto, se sabe, hay que llevarlos de una forma especial. Todos, sin excepción, deben viajar en la llamada “silllita” que se ubica en los asientos traseros del auto y que posee los mecanismos de seguridad necesarios para amortiguar cualquier golpe sobre las criaturas. En ese sentido, Cesvi explica, según la edad, peso y tamaño, cómo tiene que ser trasladado el niño. “Cuando tiene menos de un año de edad o pesa menos de 10 kilos debe usarse un asiento especial porta-bebés, colocándolo en sentido contrario al de marcha. Ello se debe a que en un impacto frontal el débil cuello del niño no soportaría la fuerza con que la cabeza se desplaza hacia adelante”.

En cambio, a partir de 1 y hasta los 4 “se debe colocar la butaca porta-niños de forma tal que el menor vaya mirando hacia adelante”. Luego de los 5 años se utilizarán amoldadores de altura hasta que el niño desarrolle una contextura física que le permita quedar correctamente sujeto con el cinturón de seguridad sin la utilización de estos aditamentos, según precisó la Ong.

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