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La música, la danza y la pintura pueden hacer maravillas en los adultos mayores

Especialistas hablan sobre los beneficios del arte en la tercera edad

La posibilidad de ser creativos, de establecer vínculos intergeneracionales, de expresarse en otro lenguaje, de interesarse en algo y de conectarse con lo espiritual, son algunas de las ventajas que puede aportar el arte a la vida de las personas mayores.

El gerontólogo Gene Cohen (murió en 2009), que trabajó en la Universidad de Washington, fue uno de los pioneros en estudiar los beneficios de la creatividad en la mente y el cuerpo de las personas mayores. Según afirmaba el especialista, la creatividad constituye un desafío para el cerebro y genera la formación de nuevas dendritas.

En este sentido, Diego Sarasola, director del Instituto de Neurociencias Alexander Luria, plantea: “Siempre se recomienda a las personas mayores realizar alguna actividad vinculada con el arte, ya que los beneficios son múltiples. Implica estimular al cerebro en sus distintas modalidades: satisfacción, muchas veces una instancia de interacción y actividad social”.

ARTE E IMAGINACION

Distintos estudios demostraron que cuando los mayores se involucran en algún programa cultural experimentan una disminución de la depresión, corren menos riesgo de caerse y no necesitan acudir tanto al médico.

La socialización que implican las actividades favorecería un envejecimiento más saludable. Según afirman los especialistas, existiría una correlación entre la participación en este tipo de programas con la disminución de la presión arterial, de los niveles de estrés y con la liberación de endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad.

“Las actividades artísticas son recomendables en personas sanas, pero también en los casos de pacientes con Alzheimer. A veces con las adaptaciones correspondientes a las limitaciones que pudieran tener”, afirma Sarasola. Un estudio realizado en personas con esta enfermedad demostró que las clases de escultura lograron mejorarles el ánimo y disminuyeron la agitación.

El especialista señala que para elegir una actividad es importante buscar alguna que entusiasme y genere iniciativas en los adultos mayores. “Cada actividad tiene sus características propias. La música, además de la cuestión estética, implica mucha práctica cerebral en la lectura y decodificación de ese lenguaje”, dice el médico, y agrega que la danza también es “muy recomendable” porque supone actividad física, tareas de coordinación e interacción social.

“El arte, sin duda, es un magnífico vehículo de expresión. Desarrolla la imaginación, potencia la autoestima y además suele significar una oportunidad para encontrarse con otros, compartir y socializar, que siempre es bueno”, dice la gerontóloga Silvia Gascón.

La especialista diferencia distintas formas de acercarse al arte: “El arte puede ser visto como una actividad educativa. Se puede aprender de grande distintas disciplinas artísticas o terminar de desarrollar aquello que iniciamos siendo chicos o jóvenes. Pero también el arte puede ser visto como una terapia. Ayuda y mucho. También cuando se exponen las obras en galerías o museos. Por supuesto que el reconocimiento ayuda a cualquier edad y en la edad mayor, donde los reconocimientos no abundan, más aún”.

La Fundación Navarro Viola encara el programa “Arte en acción”, que busca vincular a los adultos mayores con distintas actividades relacionadas con el arte. El objetivo es que los mayores de 60 puedan aprender y compartir sus conocimientos y experiencias con otros pares e ir al encuentro de jóvenes y niños. Se busca resignificar el lugar de la persona mayor como sujeto pleno con posibilidades de adquirir, generar y brindar conocimientos.

Una de las propuestas del programa se realizó en conjunto con el Museo de Arte Contemporáneo Latinoamericano de La Plata (Macla) y el Museo Municipal de Arte de La Plata (Mumart) y supone un programa de voluntariado para incorporar a mayores de 60 como guías de arte en los museos. Se convocó a personas con disponibilidad horaria, habilidades para hablar en público y conocimientos generales sobre las artes.

“Creo que lo más importante es la oportunidad de ser creativos, de despertar la curiosidad de los adultos mayores y de construir vínculos intergeneracionales”, dice Inés Castro Almeyra, directora ejecutiva de la Fundación Navarro Viola.

Almeyra señala que los museos constituyen un terreno muy fértil para que las personas mayores aprovechen sus experiencias y sus saberes combinados con el arte.

“Al principio no fue fácil porque en muchos museos tenían miedo de que los adultos mayores tengan algún problema de salud o que las charlas se tornaran aburridas. Esos miedos suelen estar relacionados con experiencias personales, pero no reflejan la realidad de la mayoría de estos adultos. Las ideas arraigadas que vinculan a las personas mayores con la dependencia hace que se las excluya. Con este programa pudimos poner sobre la mesa algunos estereotipos”, señala.

“Las personas mayores generalmente tienen tiempo, compromiso y una permanencia bastante interesante. Sin embargo, no están acostumbrados a que se los convoque”, dice Almeyra.

“Noto más ganas en el adulto mayor que en los jóvenes. Los adultos no tienen tiempo para perder y les gusta investigar, son más curiosos. Y no sólo buscan un conocimiento, sino también algo que les llene el alma o un grupo para socializar”, dice por su parte Mariana Pace.

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