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La Ciudad |Una deuda histórica que se agravó en pandemia
La larga crisis de los edificios escolares: ocho de cada diez tiene problemas en los techos

Así surge de un relevamiento oficial sobre los 360 edificios escolares de La Plata al que tuvo acceso EL DIA. La Provincia apura obras, pero todavía no arrancaron las clases presenciales en un cuarto de las escuelas de la Ciudad

La larga crisis de los edificios escolares: ocho de cada diez tiene problemas en los techos

En Etcheverry, la comunidad educativa vino reclamando OBRAS para la escuela 61 / el DIA

José Maldonado

Por: José Maldonado
jmaldonado@eldia.com

15 de Marzo de 2021 | 02:28
Edición impresa

El lunes 30 de noviembre pasado, Mariana Calantoni, directora de la Escuela 61 de Etcheverry, a la que van 850 alumnos de familias de quinteros del oeste platense, recibió en su celular una llamada de la empresa de seguridad privada para avisar que se había disparado la alarma en el edificio del colegio. Recorrió las diez cuadras que separan su casa del colegio pensando en qué se habrán robado esta vez, qué daño habrán hecho los ladrones.

Pero cuando entró a la escuela se encontró con una imagen que se había imaginado cien veces, uno de sus peores miedos: el techo del edificio había colapsado.

El derrumbe del cielorraso, que afectó dos aulas y una sala de profesores cercana al SUM, era desde hace años la principal amenaza para el edificio de la 61, un emblema de la comunidad de Etcheverry. Afectado por el movimiento de suelos de esa zona, el colegio sufre problemas estructurales graves, que aparecen en forma de rajaduras en la mampostería.

Después de un verano difícil, en el que empezaron a ejecutarse algunas de las obras en los techos en aulas y se valló la zona donde se va a hacer una ampliación del edificio, las clases presenciales en Etcheverry todavía no pudieron volver 100 por ciento a la normalidad. Recién el jueves pasado regresaron al modo presencial algunos alumnos. La Provincia reparó las cubiertas en las dos zonas del edificio más problemáticas y encaró otras obras que son fundamentales para la escuela. Pero todavía falta mucho para que el edificio sea cien por ciento seguro.

A veinte kilómetros de ahí, frente a la Catedral, en el histórico Normal 1 Mary O. Graham, los padres de los alumnos de primaria, secundaria y jardín arrancaron las clases con un bocinazo autoconvocado para llamar la atención de las autoridades. El reclamo ahora es por los problemas con el agua, una constante en uno de los edificios fundacionales de la Ciudad, por donde antes de la pandemia circulaban más de mil personas por día.

En el Normal 1 la lista de problemas edilicios es larga y los reclamos de directivos y padres vienen siendo noticia desde hace años. La escuela precisa una reparación integral de los techos y el cambio de las cañerías y todo el sistema eléctrico. Además, hay que reparar todos los herrajes y las aberturas, por donde permanentemente entran palomas que se adueñaron de la escuela y se convirtieron en una verdadera plaga.

Los padecimientos de los trabajadores y padres de la 61 de Etcheverry y del Normal 1 se repiten por buena parte de las escuelas de la Región, edificios en muchos casos centenarios que desde hace décadas piden a gritos reparaciones urgentes, que llegan siempre a destiempo.

De hecho, según un relevamiento realizado por el Consejo Escolar local, al que tuvo acceso EL DÍA, ocho de cada diez edificios escolares de La Plata necesitan obras de reparación en sus cubiertas, desde arreglos menores en los cielorrasos hasta el cambio total de las chapas del techo.

Después de un año con edificios prácticamente cerrados por la pandemia, la vuelta a clases presenciales el 1 de marzo pasado dejó expuesta una situación crítica. El presupuesto y las obras en ejecución en algunos de los 360 edificios escolares en La Plata no logran resolver un deterioro que atraviesa gestiones de todos los colores políticos en la Provincia.

El tema de la infraestructura escolar se instaló con fuerza en la agenda pública en agosto de 2018, a partir de la tragedia ocurrida en Moreno, donde la explosión de una garrafa con una deficiente instalación produjo la muerte de la vice directora y un auxiliar de una escuela. Desde entonces, fue un caballito de batalla para la campaña electoral y un tema que cerca de Axel Kicillof definen como “central” para su gestión.

“Este gobierno hizo de la infraestructura escolar una prioridad. Llevamos invertidos 3.500 millones de pesos en casi 3 mil obras en toda la Provincia”, dicen en la Gobernación. El plan de obras se concentró en los últimos meses en unas 800 escuelas con problemas considerados prioritarios para la vuelta a clases presenciales, sobre todo con lo que tiene que ver con obras de agua y sanitarias.

Pero los problemas surgen por todas las escuelas y la pandemia parece haberlos agravado

El mismo día que volvieron las clases en la Provincia, los padres de otro histórico colegio platense, el Industrial Albert Thomas, salieron a la calle para advertir que el estado del edificio era calamitoso y necesitaba una larga lista de obras urgentes. En City Bell, la Escuela 12 Victoriano Montes también fue noticia, cuando un grupo de padres ingresó a la escuela a fines de febrero pasado, en un día de lluvia y tomó imágenes que se viralizaron entre la comunidad educativa: cielorrasos destruidos, goteras, baños en mal estado, vidrios rotos...

La lista en La Plata es mucho más larga: la 60 de Ringuelet; la 92 de Gorina, la 126...

“En realidad, son contadas con el dedo de una mano las escuelas que no pidieron ninguna reparación”, dicen desde el Consejo Escolar platense, por donde se canalizan las obras. “En La Plata hay una deuda histórica con la infraestructura escolar”, apunta Alejandrina Battaglino, quien llegó a la presidencia del organismo después de ejercer 25 años como docente e inspectora de escuelas.

“Acá tenemos edificios que tienen 130 años, como el Normal 1 o la 20 de Poblet. El edificio más nuevo tiene 25 años”, describe.

Según el relevamiento que hizo el Consejo de acuerdo a las necesidades planteadas por cada colegio, en La Plata el 80 por ciento de las escuelas tiene problemas con las cubiertas, por los que se abrieron más de 190 expedientes para avanzar con los arreglos, que son financiados por la Provincia.

“Nosotros tenemos por el Fondo Compensador unos 3 millones de pesos al mes para obras chicas, de menos de 100 mil pesos. Esa plata tiene que distribuirse en las 360 escuelas y son muy pocas las que no tienen problemas estructurales que requieran obras grandes”, dice Battaglino.

En el Consejo y en la mayoría de las directoras de escuelas consultadas, la sensación es que las soluciones llegan a destiempo y que la inversión que se necesita es tan grande que todas las obras que se encaran no dejan de ser, al fin y al cabo, parches.

En la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense anunciaron que están trabajando en un sistema informatizado que va a permitir monitorear de forma continua y permanente el estado de todos los edificios escolares.

Va a ser de acceso público. Va a permitir tener información sistematizada, completa, y actualizada del estado de los edificios educativos al alcance de la mano. “Esto le permitirá al estado provincial actuar, intervenir y mantener, en tiempo y forma, el estado de las escuelas, a través de alertas tempranas, y tener un seguimiento pormenorizado de las obras”, explican.

El Normal 1 de La Plata quizás sea uno de los casos más emblemáticos de esta política de “parches” y arreglos superficiales, muchas veces empujados por acciones de padres y el trabajo de la Cooperadora, pero sin resolver la cuestión de fondo.

“La escuela está como siempre, sin el mantenimiento que le hace falta desde hace cincuenta años”, dice una docente con una historia particular: antes de enseñar, fue alumna de primaria y secundaria en el Normal 1.

“A la escuela no se le hizo nunca una obra en serio” dice. Y recuerda, para calibrar el volumen de fondos que hacen falta, que la primera vez que se presupuestó el arreglo integral de los techos, a principios de los noventa, la obra demandaba medio millón de dólares.

“Son contadas con los dedos de una mano las escuelas que no pidieron alguna reparación”

“Se pintan las aulas para darle otro aspecto, los baños para darle otro aspecto, pero es siempre sobre lo mismo. Hubo una pequeña obra encarada por la cooperadora en los techos, de refacción, pero con ese precio fue imposible”, dicen en la escuela por la que pasaron todas las generaciones de platenses desde el nacimiento de la Ciudad.

El retiro de las cooperadoras, que alguna vez tuvieron un rol protagónico y que hoy apenas llegan a juntar fondos para abastecer a los colegios de herramientas básicas, acompañó este largo proceso de deterioro de los edificios escolares.

En Educación de la Provincia trabajan en un sistema para monitorear el estado de las escuelas

Hoy, mientras la Provincia apura las obras para solucionar problemas urgentes, en cerca de un cuarto de los jardines, primarias y secundarias de La Plata todavía no pudieron volver a clases presenciales con normalidad.

En Etcheverry, recién pudieron hacerlo el jueves pasado, con una nueva directora. Desde la caída del techo en noviembre pasado, Mariana Calantoni empezó a meditar tomarse un tiempo por el estrés le venía generando la función en esas condiciones.

“Para mí no fue un episodio más, fue la gota que rebasó el vaso” , dice ahora Calantoni desde su casa, con una licencia en su cargo y analizando su futuro. Después de décadas de encabezar reclamos a las autoridades y de poner en marcha todas las movidas habidas y por haber para involucrar a los padres y a la comunidad en la tarea de mejorar la escuela, ahora se siente cansada y desgastada.

“Lo único que pedimos es una escuela para la comunidad. Una escuela que pueda recibir a todos”.

3.500
millones de pesos en 3.000 obras de infraestructura escolar lleva gastados la Provincia, según se informó en distintos ámbitos. “Es una prioridad”, aseguran en Gobernación.
360
edificios Escolares tiene la Ciudad en la órbita de enseñanza pública. Varios presentan serias falencias edilicias y no pudieron garantizar la presencialidad desde que comenzó el ciclo escolar 2021, según el consejo escolar de La Plata.

 

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