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El reclamo de seguridad de los choferes también afectó el servicio de micros en la plata

Dos demorados en medio del dolor y la bronca por el crimen del colectivero

Los sospechosos tienen 17 y 18 años y quedaron a disposición judicial luego de que sus imágenes fueran viralizadas en las redes sociales. Ahora evalúan distintas pruebas para definir su situación en la causa

Dos demorados en medio del dolor y la bronca por el crimen del colectivero

choferes indignados por el crimen de un compañero, llevaron su reclamo de seguridad a la puerta de una comisaría en virrey del pino/twitter

Los investigadores del crimen de Leandro Miguel Alcaraz, el colectivero asesinado el domingo a balazos en la localidad bonaerense de Virrey del Pino, buscaban ayer testigos presenciales del crimen que aportaran datos para identificar a los homicidas, informaron fuentes judiciales.

Por el caso, hay un dolor creciente, fuertes reclamos de seguridad, que también afectaron el servicio de micros en La Plata, por un cese de actividades en la línea 338 (TALP) y dos sospechosos en la comisaría.

Se trata de dos jóvenes de 17 y 18 años, cuyas imágenes fueron viralizadas por los vecinos a través de las redes sociales.

Se trata de Jonathan Maximiliano Acevedo y, otro chico apodado “Tanito”, aunque por el momento no hay confirmaciones oficiales sobre su situación procesal, que dependerá de la evaluación de las pruebas que han logrado recabar los investigadores.

Como se sabe, a raíz del crimen hubo un paro de colectivos en 26 líneas de la zona oeste del Conurbano -una que recorre la Ciudad-, cortes y marchas en reclamo de justicia y una reunión en la Gobernación bonaerense en la que se resolvió facilitar la colocación de cámaras en cada una de las 9.000 unidades que recorren el territorio provincial (ver aparte).

Al cierre de esta edición, los restos de Alcaraz (26) eran velados en una cochería de González Catán, en el que se concentraron las principales manifestaciones de los compañeros de trabajo de la víctima y los vecinos.

La fiscal general de La Matanza, Patricia Ochoa, explicó que “la gente tiene mucho miedo” de declarar, pero aseguró que le van a “dar todo el resguardo que necesiten”, incluso, recordó que se puede declarar como testigo de “identidad reservada”.

Respecto de la investigación, la funcionaria judicial detalló que a través del proyectil que se extrajo en la autopsia al cuerpo de Alcaraz se pudo determinar que el arma homicida es calibre .38.

También señaló que se analizaban cámaras de seguridad del lugar del hecho en busca de pistas sobre los delincuentes, al tiempo que aclaró que aún no se sabe cuántos pasajeros iban a bordo del colectivo cuando ocurrió el crimen.

Un grupo de colectiveros, entre ellos compañeros de trabajo de la víctima, cortó ayer durante ocho horas el cruce de las avenidas General Paz y Alberdi, en el límite entre el barrio porteño de Mataderos y La Matanza, en reclamo del esclarecimiento del caso.

Cerca del mediodía la protesta se trasladó hasta el frente de la sede de la municipalidad, en San Justo, donde algunos de los compañeros de Alcaraz se reunieron con la intendenta Verónica Magario.

Por la tarde, los manifestantes se dirigieron hasta la comisaría de Virrey del Pino, donde los delegados mantuvieron un encuentro con autoridades policiales, que les comunicaron que personal de distintas dependencias de La Matanza realizaban diligencias junto fiscal de la causa, José Luis Maroto.

A la salida de esa reunión, uno de los delegados contó que les dieron garantías para trabajar, por un lado, y que les indicaron que los peritos policiales en cibercrimen procuraban rastrear los celulares de los dos delincuentes.

A su vez, los vecinos de la zona se sumaron por la tarde a la protesta frente a la seccional para pedir también por mayor seguridad.

El crimen se registró ayer, cerca de las 18, cuando dos pasajeros subieron a la unidad de Alcaraz en San Justo y discutieron con él ya que no tenían la tarjeta SUBE para abonar el viaje.

A pesar de ello, Alcaraz los trasladó hasta Bueras y Concordia, de Virrey del Pino, donde los dos pasajeros descendieron del colectivo y sin mediar palabra dispararon contra el conductor, tras lo cual, escaparon a la carrera.

Según las fuentes, uno de los testigos, que aparentemente no iba a bordo del colectivo, al ver que Alcaraz se encontraba malherido, condujo la unidad hasta el Hospital Simplemente Evita de González Catán, donde la víctima ingresó fallecida por un balazo en el cráneo y otro en el tórax.

A su vez, el fiscal Maroto investigaba si en la huida, los delincuentes le robaron los teléfonos celulares a dos chicas que pasaban por el lugar.

 

 

 

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