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TRASTIENDA POLÍTICA

La hermética visita de Vidal a Roma que generó un sinfin de especulaciones

Por MARIANO PÉREZ DE EULATE
mpeulate@eldia.com

En la última semana uno de los secretos mejor guardados de la política bonaerense es el o los temas que se hablaron en la reunión privada que mantuvieron, el último jueves, el papa Francisco y la gobernadora María Eugenia Vidal. El encuentro estuvo rodeado de un notable hermetismo, aplicado desde las dos partes: sin fotos, sin comunicados oficiales, sin declaraciones al respecto.

Aquel silencio, como sucede siempre, facilita las especulaciones. También, una suerte de distribución de información en cuentagotas, producto de que alguien pudo hablar con alguno de los que acompañaron a la gobernadora a Roma. A saber: la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, el jefe de gabinete bonaerense, Federico Salvai, y el secretario general de la Gobernación, Fabián Perechodnik.

La reunión duró una hora y veinte minutos, lo que es mucho tiempo teniendo en cuenta la ocupada agenda del pontífice. Evidentemente se tocaron varios temas. Por otra parte, fue una audiencia absolutamente privada y por lo tanto eximida de explicaciones oficiales. Hubo, además, un compromiso explícito para no filtrar nada de lo conversado, explicaron voceros muy ligados a la gobernadora. Para que se entienda: la principal preocupación de todos los que viajaron es que no se filtre nada de lo hablado.

Vidal y Stanley probablemente sean las dirigentes del oficialismo con mejor llegada al Papa, e incluso de las más apreciadas por él en el plano personal. Trabajaron mucho esa relación cuando Bergoglio era Arzobispo de Buenos Aires y las damas manejaban la cuestión social del gobierno de la capital federal, que por entonces comandaba Mauricio Macri. Con el actual Presidente, se sabe, Francisco nunca logró sintonizar, más allá de las formalidades protocolares.

Salvai es, además del hombre fuerte del gobierno provincial, el esposo de Stanley. Y Perechodnik trabó buena relación con Francisco cuando trabajaba como consultor en el sector privado y se reunían en la Catedral metropolitana para analizar la política argentina. Tiempos del kirchnerismo en el poder.

En el mundo Cambiemos se especula, pues, con que Vidal y Stanley son el mejor canal para llevar a Roma un mensaje destinado al Papa de parte de la Casa Rosada. O traer desde allí una visión sobre temas puntuales que deba llegar al Presidente. Otros actores del oficialismo de buen “feeling” con Bergoglio, como el senador nacional Esteban Bullrich o la vicepresidenta Gabriela Michetti, no revestirían para Macri el mismo nivel de confianza que ellas, explicaron altas fuentes oficiales consultadas por este diario.

Todas las especulaciones que sobrevuelan el oficialismo respecto a lo conversado en Santa Marta abonan la idea de que uno de los temas centrales fue la inminente votación sobre la ley que habilita la interrupción voluntaria del embarazo, cuyo combate es una cruzada para la Iglesia argentina.

La gobernadora se ha manifestado en contra del aborto. Desde una visión personal pero también institucional: a poco de haber asumido, dejó sin efecto una resolución del ministerio de Salud provincial –entonces comandado por Zulma Ortiz- que adhería al protocolo nacional de aborto no punible, elaborado por el gobierno anterior.

En Cambiemos, ese tema está librado a la libertad de conciencia de cada dirigente. También lo estará en el Congreso, cuando los diputados debatan a partir de hoy mismo la ley, para luego votar su aprobación, o su rechazo.

Acaso Vidal le haya recordado a Francisco que la Constitución bonaerense, a diferencia de la nacional, garantiza el derecho a la vida con una visión que la Iglesia aprueba. Lo dice en el artículo 12, cuando enumera los derechos del que gozan las personas en la Provincia. El primero es: “A la vida, desde la concepción hasta la muerte natural”.

Justamente por eso, en estos días se escucha argumentar a quien en los 90 fue el presidente de la Convención reformadora de la Carta Magna provincial, Osvaldo Mércuri, que si se aprueba la ley nacional a favor de la interrupción voluntaria del embarazo debería ser declarada inconstitucional en el ámbito bonaerense.

Siempre en el terreno de las especulaciones, también se habla de que Vidal habría aprovechado el encuentro para adelantarle al Papa los lineamientos del nuevo plan judicial de la Nación destinado a reforzar la lucha contra el narcotráfico, otra de las grandes preocupaciones eclesiásticas, que fue anunciado el lunes por el Presidente.

Y, claro, probablemente haya estado presente la cuestión social y cómo puede impactar el ya anunciado ajuste que se llevará a cabo durante este año pero, sobre todo, en 2019. Francisco está muy actualizado de la realidad del Conurbano bonaerense, a través de dirigentes sociales que trabajan en esa zona sensible y cada tanto le hacen llegar sus visiones o vía reuniones, también privadas, que mantiene con dirigentes políticos argentinos de la oposición.

Vidal y sobre todo Stanley manejan proyecciones y cifras oficiales y en el ámbito privado suelen recalcar que el gobierno de Macri no pasará la tijera por los fondos sociales y previsionales.

La visita de Vidal a Roma, por otra parte, prácticamente coincidió con la confirmación del nombramiento de Víctor Fernández como nuevo arzobispo de La Plata. Se trata de un hombre muy unido a Francisco, al punto que para ciertas fuentes eclesiásticas es el obispo más cercano. En ámbitos político se comenta que, ya instalado en la Catedral, será una suerte de vínculo directo entre la gobernadora –a quien ya conoce- y el pontífice. Vidal, por cierto, no tenía una relación fluida con el saliente Héctor Aguer.

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