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El final de una era: “Game of Thrones” incendió pantallas y redes con un cierre que dividió aguas

Trending topic desde diez horas antes, la culminación del show de HBO paralizó al país y al mundo entero. Y, tras el episodio, llegaron las polémicas

El final de una era: “Game of Thrones” incendió pantallas y redes con un cierre que dividió aguas

Dany frente a su ejército, rodeada de cenizas, en el inicio del último episodio de “Game of Thrones” / HBO

Tras ocho temporadas, las incógnitas en torno al fenómeno cultural “Game of Thrones” finalmente estaban a punto de dilucidarse ayer a las 22. ¿Quién se sentaría, finalmente, en el codiciado Trono de Hierro? ¿Quedaría Trono de Hierro? ¿Qué sorpresas guardaban para el final los guionistas?

Todo se resolvía anoche, y en las calles había clima de final del mundo: todo en silencio, todo el mundo reunido en algunos bares de la Ciudad que aprovecharon la ocasión para una noche temática y cervecera, o en las casas que pagaron el canal premium (el equivalente al que tiene casa con pileta en verano); muchos pidiendo contraseñas de HBO Go por WhatsApp, colapsando a las aplicaciones de delivery de comida (pero no la app del canal premium).

Poco importó la discutida calidad de esta octava temporada, que llevó en la semana, tras un capítulo donde Jaime Lannister obvió su evolución y donde el estallido piromaníaco y genocida de Daenerys sonó forzado (¡y todo por el amor no correspondido de un hombre!), a más de un millón de fans a firmar una petición de Change.org para que “vuelvan a hacer la temporada 8 de ‘Juego de Tronos’ con autores competentes”: a pesar de las repetidas quejas sobre el rumbo que tomó “Game of Thrones” hacia su desenlace, millones de personas sintonizaron ayer HBO para saber cuál sería el destino de sus personajes preferidos. Algunos, del otro lado del mundo, en Europa, incluso pusieron el despertador para ver el episodio a la misma hora en que fue emitido en Estados Unidos, para evitar el horror de un “spoiler” en las redes sociales a la mañana siguiente. Aceptando el riesgo, claro, de las consecuencias sobre su jornada laboral del lunes.

Los números del rating se conocerán hoy (se estimaban más de 27 millones de espectadores solo en EE UU, lo que superaría por casi 10 millones la mejor marca de la serie), pero seguramente marcarán un nuevo récord para la serie más nominada y más ganadora (47 premios) de los Premios Emmy, también la serie más pirateada de la historia.

LA PREVIA TUITERA

La expectativa era tal en la previa que a diez horas antes del estreno final, “Game of Thrones” ya se instalaba entre los temas más comentados en Twitter: en Argentina, dividía tuits con la “Mesaza” de Marcela Tinayre y “La Peña del Morfi”, aunque sumando todos los “hashtags” alusivos, superaba antes del comienzo del último episodio el medio millón de menciones, muy por encima de los debates sobre la tevé vernácula.

Además de la habitual lluvia de memes, lo más charlado en las redes en la previa era quién se quedaría con el trono que da nombre a la serie. Jon asomaba como el favorito tuitero, con buena parte de la tuitósfera previendo que la ahora ultradespótica Dany moriría en sus manos. Pero las casas de apuestas tenían otra teoría: Bran Stark era el favorito, de acuerdo con la casa de apuestas británica William Hill, y quienes intentaron explicar el sorprendente resultado algorítmico vaticinaban que Bran era uno de los personajes más importantes, y que gobernaría sin ansiar más poder por su condición de semidios. Seguían en las apuestas Sansa y Tyrion, pero los fans no creían en los números y la ciencia y se inclinaban en la previa por candidatos tan improbables como Gendry, Arya y Davos, en un claro triunfo del deseo sobre la razón.

En el mismo sentido, una encuesta realizada entre demócratas y republicanos en Estados Unidos daba como favorito a ocupar el codiciado Trono de Hierro en “Game of Thrones” a Jon, con más del 50% de los votos.

SILENCIO EN EL REINO, Y DESPUÉS...

A las 22, claro, toda la especulación 2.0 terminó: celulares apagados, salvo por algunos usuarios de redes que hicieron el “minuto a minuto” despertando la ira de los que lo ven en diferido, por cuestiones de agenda o por falta de contraseña para HBO Go, y a mirar el final de una era.

Un final que dejó a algunos seguidores satisfechos, que incluso convocaron en Twitter a “ir a 7 y 50” para celebrar cierta muerte, mientras que otros mantuvieron o acrecentaron su postura de la semana previa, manifestando al término su decepción total por el desenlace y el destino de los personajes y la decisión respecto al nuevo rey, charlada y decidida en una especie de falsa democracia.

Pero el cierre fue un cierre, para algunos, sarisfactorio. “La temporada 8 tenía la misión hercúlea de destrabar una increíble maraña de personajes y de intrigas. Sí, es demasiado corta. Pero termina de manera adecuada para una serie cuyo desenlace, sea cual sea, va sin duda a dejar furiosos a gran parte de sus seguidores”, escribió no obstante el periodista Luke Holland en Guardian.

El periodista opina como muchos que ningún final hubiera dejado satisfecho a todos aunque, claro, más allá de las decisiones de la trama, las puñaladas, juicios y sentencias del episodio final y el sorpresivo ocupante del Trono, los fans ardían desde hace varias semanas por lo desprolijo y apresurado que había resultado el final, marcado por los golpes del guion y los diálogos perezosos y expositivos.

“Para convertir en villano a uno de los héroes principales hay que hacer las cosas correctamente para que los fans puedan aceptarlo”, dijo en la previa A. Ron Hubbard, uno de los dos presentadores del programa “Game of Thrones The Podcast”. El destino final de Dany estaba sellado, desde ya, luego de que incendiara sin demasiada razón una ciudad entera hace una semana.

“Hay demasiado pocos capítulos. Da la impresión de que la trayectoria de algunos personajes suena falsa porque no se les ha dado tiempo suficiente. Parece que los autores estaban impacientes. Que se han dado prisa”, afirmó una perpleja Valerie Garver, profesora de historia medieval en la universidad de Northern Illinois, que ha dedicado un curso a la serie.

Este tipo de opiniones se repitió anoche en Twitter mientras la serie avanzaba a gran velocidad por varios acontecimientos que incluían muertes de personajes principales, juicios sumarios, un nuevo orden mundial y despedidas finales, en solo 80 minutos, empujados por la necesidad de cerrar la historia, y a la vez, largas escenas de diálogos y emotividad forzada que irritaron a la tuitósfera.

Satisfechos o decepcionados, esto es lo que hay: un final que dividió aguas como toda la temporada, para una serie que, aún para quienes finalmente se sintieron traicionados por decisiones narrativas que no respondieron muchas de las pistas y tramas que la propia serie había sembrado, quedará en la historia como una descomunal producción con algunos de los momentos de drama, épica, intriga y filosofía más importantes en la historia de la televisión.

Y, de última, siempre estarán los libros, que probablemente ofrezcan un final similar, pero muy diferente.

 

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